Tú que observas las noches que me paso encendiendo y apagando la luz de mi cuarto, mirando el reloj para que pasen las horas, los días... porque se que solo el tiempo es el encargado de poner punto y final cuando toque... dile al tiempo que pase deprisa, que ya no se si soportaré más esta presión en el pecho.
Tú que me has escuchado llorar y chillar en silencio, ante el espejo, sobre mi cama, junto a tu nombre... que llenas de plumas mi almohada para amortiguar mi caída, que tejes pañuelos de seda para que no se arrugue mi cara, que pintas esta sonrisa tantas y tantas veces solo con tu recuerdo... dile al destino que ya no me salen las lágrimas, y que todo se manchó de resentimiento y rabia.
Tú que viste mis esfuerzos tirando de este carro que cada vez lleva más carga, con grandes costales repletos de muebles viejos, acomodados en él, amarrados con fuertes cuerdas, sujetos a mi espalda... dile a la fuerza que haga más poderoso mi cuerpo que siento torpeza en las piernas y no me dejan soportar más peso.
Tú que sabes cuando decidirá mi destino poner fin a esta cruzada, dile a la felicidad que se adelante un poquito, que no se si llegaré hasta el final sin haberme vuelto a derrumbar otra vez por el camino....