Sunday, May 3, 2009

De cualquier tormenta, soy capaz de hacer un cielo azul…

Si alguna vez me preguntaran que cambiaría de mi vida, respondería rotundamente que NADA. He de decir que todo lo acontecido por el transcurso de ella me ha servido de mucho. Si quisiera cambiar algo, ya no sería mi vida. Estaría contando una historia ajena a la mía y quizá no me encontraría en el punto en el que me encuentro. He de agradecer infinitamente a cada una de las personas que desfilaron  y aún desfilan por ella y que por tanto, en algún momento fueron protagonistas de mi historia, lo que  eso implica no poder cambiar la nostalgia y la añoranza por aquellos maravillosos años, dolor por los duros golpes y las pérdidas, y una gran tristeza al recordarlos; pues no hay día que no estén presentes en mis pensamientos, en especial uno:  ese hombre que aportó su granito de arena para que yo existiera, que fue el mejor maestro que tuve de la vida, junto a su gran compañera de viaje, mi madre. A ellos les debo la vida, aunque por accidente.


Si volviera a nacer, supongo que haría exactamente lo mismo, porque la ingenuidad fue una dote que adquirí nada más nacer, y que he ido especializándome  aún más con los años; a ella le tengo que agradecer los golpes cada vez más fuertes, y mi inmunidad frente al dolor. (O eso creo… o prefiero creer).  A la madurez le debo, los desengaños que no se tienen cuando eres niño. A la suerte, le tengo que agradecer que aún habiendo  pasado desapercibida delante de mí, en algún momento de gracia también me apuntó.  A la tristeza, la enorme alegría de volver a sonreír, pues después de la tormenta llega la calma. A mi infancia, las ilusiones y los sueños, que espero y deseo pueda realizar algún día. Al desamor, la gran oportunidad de volverme a enamorar de nuevo. A la imaginación, esa historia paralela a la mía que existe en mis pensamientos, ideal y llena de encanto, en la que aún estamos todos. Al esfuerzo, levantarme una y otra vez en mis tropiezos y a ellos,  mi voluntad de superación para convertirme en mejor persona… Sólo espero que mi paso por ella sirva de algo, y que llegados a este punto, se que  puedo sentirme muy orgullosa de su trayectoria, a veces descuidada y poco acertada… y es que… al fin y al cabo, sigo siendo una aprendiz de la vida.   (27/2/2007)

 

Posted by PILINA at 23:00:00
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