November 12, 2008 - Posted by PILINA - 1 Comment

El tiempo ha corrido a velocidades exorbitantes, y ya volvemos a estar otra vez aquí, dándole que te pego a la pandereta y al turrón, dejando en un cajón el porqué de los pensamientos… porque no toca preocuparse. Días que fortalecen a la nostalgia; jornadas de derroche de palabras; festejos con la ausencia del silencio y gran práctica de soledad en reunión… Abundantes recuerdos de personas, lugares e instantes que no regresarán con la misma esencia y perfume como solían permanecer en el mismo sitio y con la misma gente.
November 4, 2008 - Posted by PILINA - 4 Comments
Entró por la puerta con los ojos morados y bañados en lágrimas. Desolada, cabizbaja y con el corazón en mil pedazos.
Sola! Sola! -Se lamentaba mientras cruzaba la puerta tragando saliva para poder articular palabra. No he podido con la tristeza y me he saltado las formalidades. Se que debía ser fuerte pero no he podido. He dejado atrás el mostrador y le he pedido calma. ¿Calma? ¡Que absurda me siento! Como podía pedirle serenidad con la cruz que carga en sus hombros. No estaba en mis manos lo que ella me pedía pero lo he intentado, quizá podría haber hecho más. No se.
Mientras cruzábamos el pasillo, me seguía a un paso por detrás, con lentitud, recostándose en las paredes. Y me imaginé la soledad de su casa, cerrando la ventana para no respirar el olor a sobremesa y no absorber esa esencia que solo nombra al recuerdo… Me la imaginé en esa habitación desierta, con el sonido de la televisión, sentada en el sofá, mirando hacia el otro lado, hacia el rincón vacío que solo le induce a la ausencia, en su casa, al abrir la nevera, al cocinar para dos… en su corazón. Sintiéndose frágil y anciana entre esas cuatro paredes y nadie que venga a socorrerla. En el abandono.
Al marcharse me ha regalado una sonrisa, de esas que te calan hasta el fondo, y me ha recompensado con un beso acompañando a un… ¡¡Para que tengas suerte… se que la vas a tener!! Se marchó igual que vino, con los ojos adormecidos, cojeando y entre suspiros.
Ella hoy me ha enseñado. Ha despertado en mí el gigante que lleva tiempo dormido. Se que estoy perdiendo el tiempo en este lugar, porque he sentido unas ganas horribles de salir corriendo detrás de ella.
November 4, 2008 - Posted by PILINA - 1 Comment
Es una pregunta que me hago a menudo… y que arrojo en la balanza con bastante asiduidad. He de decir que he sufrido ambas en mi pellejo, y que sabría muy bien cuál elegir. ¿Que prefiero una verdad punzante pero cierta, y que tarde o temprano acabaré superando? o mejor ¿una mentira enmascarando la verdad, que cuánto más tiempo pasa, más retorcida se vuelve, y más evidente se hace? Una mentira que va deshilachando poco a poco la verdad, hasta darte las respuestas a tus porqués sin asistencia de otras manos… Una mentira que con el tiempo ni se olvida ni se perdona. ¿O una verdad que acaba por ser digerida y perdonada, posiblemente por la sinceridad y la valentía con la que se dijo, porque el tiempo lo cura todo?
Para ser sincera, a la mentira lo único bueno que le veo, es que te enseña. Te muestra el lado más sombrío de las persona y el desengaño. ¿Que es lo que nos puede llevar a generar la situación de engaño? Quizá la principal es el temor a asumir algo de lo que ni nosotros mismos nos sentimos cómodos ni mucho menos orgullosos… y sobretodo por como actuará o le sentará a la persona a la que le estás vendiendo la moto. Pero… mientras engañas también te estás engañando a ti mismo y te haces prisionero de esa misma falsedad que compartes.
¿Y por cuánto tiempo puede durar una mentira? Depende de las tretas y el estómago que tenga quién la engendra. O depende de la torpedad con la que se exponga. Es un arma de doble filo, porque mientras dura la farsa van tomando forma el rencor, el resentimiento y el desánimo hasta que se consigue dar a luz a la verdad. Aunque si partimos de la base de que no existe la verdad absoluta, cada uno es dueño de un trocito de verdad…. ¿Quién miente y quién dice la verdad?
Nunca saco conclusiones pero esta vez opto por ser sincera aunque duela. Así que fuerza y valentía. Es mejor un bofetón por ser sincero que el desprecio de por vida por mentiroso. Mi humilde opinión.
“Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”