De cualquier tormenta, soy capaz de hacer un cielo azul...
Si alguna vez me preguntaran que cambiaría de mi vida... respondería rotundamente que NADA. No puedo decir que todo lo acontecido por el transcurso de ella no me haya servido de algo, si quisiera cambiar algo, ya no sería mi vida, estaríamos contando una historia ajena a la mía y quizá no me encontraría en el punto en el que me encuentro. He de agradecer infinitamente a cada una de las personas que desfilan y desfilaron por ella, que en algún momento fueron protagonistas de mi historia y eso implica no poder cambiar la nostalgia y la añoranza por aquellos maravillosos años, dolor por los duros golpes y las pérdidas, y una gran tristeza al recordarlos... porque no hay día que no me acuerde de ellos, en especial de uno... ese hombre que puso su granito de arena para que yo exista, que fue el mejor maestro que tuve de la vida, junto a su gran compañera de viaje, mi madre. A ellos les debo la vida... aunque por accidente.
Si volviera a nacer, haría exactamente lo mismo, porque la ingenuidad fue un dote que adquirí nada más nacer, y la he ido agudizando aún más con los años... a ella le tengo que agradecer los golpes cada vez más fuertes, y el haberme hecho inmune al dolor... o eso creo... o quiero creer. A la madurez, lo desengaños que no se tienen cuando eres niño; a la suerte, le tengo que agradecer que aún habiendo pasado desapercibida delante de mí en muchas ocasiones... en algún momento de gracia también me apuntó; a la tristeza, la enorme alegría de volver a sonreír, porque después de la tormenta llega la calma; a mi infancia, ilusiones y sueños, que espero y deseo pueda realizar; al desamor... la gran oportunidad de volver a enamorarme algún día... A la imaginación, esa historia paralela a la mía que existe en mis pensamientos, ideal y llena de gloria, en la que aún estamos todos; al esfuerzo, levantarme una y otra vez en mis tropiezos... y a éllos, mi voluntad de superación para convertirme en mejor persona... Sólo espero que mi paso por ella sirva de algo, y que llegados a este punto, lo se y lo siento, que me puedo sentir muy orgullosa de su trayectoria, a veces un poco descuidada y poco acertada... y es que... al fin y al cabo, todavía sigo siendo una aprendiz de la vida.




Comentarios Recientes
Es muy profundo todo lo que he leido.
dos, tres...no se cuantos años han pas