Aprender…

…a recubrir con el mejor cemento del mercado los agujeros de mi burbuja.

…a brindar por los que se quedaron a mis espaldas.

…a que no hay que abandonar el campo de batalla sin haber luchado.

…que los mejores abismos son los que hunden el mal.

…que el amor es el olvido del YO.

…que hay defectos que bien manejados, brillan más que una virtud.

… que la mayor debilidad es el temor a parecer débil.

…que la desesperación no es sinónimo de valor.

…que el tiempo mejora los golpes pero no los sana.

…que no hay que decir te quiero cuando aviste el silencio.

…que las mentiras valen la pena.

…que las puertas se cierran cuando más insistes en dejarlas abiertas.

…que la incertidumbre es el hospicio de la esperanza.

…a secarme las lágrimas en el pañuelo de amarguras.

…que la ilusión no da la felicidad cuando la acompaña la impaciencia.

…a guardar secretos y no darlos a guardar.

…a huir de lo que me va detrás y a ir detrás de lo que me huye.

…QuE hAy CoSaS qUe SoN mEjOr No ApReNdEr…

 



Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos…

 

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES ESTA NOCHE…

Puedo escribir los versos más tristes está noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

(Pablo Neruda)



Nada se hace, sin que se imagine antes…

Si pudiéramos meter la realidad y la fantasía en una coctelera y mezclaros entre sí… dejarían de ser mundos paralelos que nunca se tocaron entre ellos, ya no serían líneas rectas y continuas que no alcanzan nunca a tocarse los dedos. Si mezclamos el aceite con el agua nunca se convierten en un elemento único, el aciete siempre resurge hasta la superficie. Realidad y fantasía, vida y muerte, ángel y demonio, risa y lloro, amor y odio… son extremos tan opuestos que nunca pueden llegar a ser equivalentes. Pero entonces… ¿Como es que los polos opuestos se atraen si son tan diferentes? ¿Será que se complementan entre sí, y sin uno no existiría el otro?

Me dicen que todo es culpa del gran talento que he adquirido para imaginar, que debería soñar menos y vivir más, pues ya no se que es realidad y que es lo que invento, me he acostumbrado tan bien a vivir ajena al mundo real que cada vez que despierto es para dormirme de nuevo y no tener la sensación de estar viviendo en el subsuelo. A veces pienso que estar dormida es mi estado original. Me acuesto pensando siempre en algún cuento pero, ya también abordaron las tormentas en el olimpo… Todo fue divertido hasta que… dejó de serlo.

Me engaño a todas horas, es un hábito inquebrantable que he puesto como vital en mi norte, con el brillo en los ojos y la sonrisa tan bien pintada, espantando a constantes sombras y meciendo a la tristeza en mi regazo… Camino en el cerco de la consciencia con la necesidad de devorar más sueños, inundándolo todo de desconocimiento e ignorancia.. pero ¿que pasa cuando ya no quedan sueños y si queda alguno es de los que hiere por incomprensible y absurdo? La razón entonces es cuando comienza a asquearse de lo común, las ganas flaquean y el sentido se vuelve loco, se acerca a pasos agigantados un futuro que no anhelo, la puerta de los sueños se va atrancando impenetrablemente y los sentimientos de apego se van perdiendo de camino al olvido…



“Y cuando me araña las tripas la zarza de pena que escondo, me me mezco un ratito en el ancla que lastra mi vida y que no llega al fondo…”

Cuéntame, dime quien te ha colgado el mar de las pestañas

y ahora dársena de estiércol se tornó la comisura de los besos sed de limón,

cimbrear como las espadañas

y en el hueco de mi espalda y la pared

cuelga tu nido del revés

y cada huevo parido es nada

como si no hubiera pasado nada…

…cuéntame del llover, de los días de mierda y cuchara,

de la rara podredumbre del querer cuando no falta nada,

porque sé que el saber no sirvió para dañar tus labios

y que te sobra todo lo que va después

del “yo te quiero” y “yo también”

y mi costilla arrancada es nada

y cada trino quebrado es nada

que fuimos, somos y seremos nada…

…regaré sin querer con silencio de estrellas tu cuarto

que no anehla más que el grito del papel

en el que he escrito mi quehacer

que nunca más servirá de nada,

si su tronío se queda en nada,

cuando su savia ya no riega nada.

(MAREA)