Esperamos demasiado de la felicidad y por eso creemos que nunca será nuestra, pero si nos paramos a pensar realmente en el sentido de ésta, son éstas pequeñas cosas del día a día las que le dan el significado. Podría hacer una gran lista de pequeñas cosas que sumadas todas juntas dan su equivalencia y más. Si te levantas por la mañana con fuerzas y pensando que algo bueno te traerá el día, todo el universo conspira a tu alrededor para que pase, pues lo tengo más que comprobado, que el día que me levanto con el pie izquierdo, todo se va torciendo.
Estos últimos años, he pasado por muchas etapas, algunas más duras que otras. Hay personas que tienen una gran fortaleza y su manera de afrontarlas es digna de admirar. En cambio, yo podría decir que nunca se como voy a reaccionar. Antes pensaba que la felicidad puede llevar al engaño, o quizá a la inversa, no se, lo único que se, es que era feliz engañándome. Y así viví. Hasta que se derrumba. Ahora temo que vuelva a pasar. Me horroriza despertar y ver otra vez esa burbuja a mí alrededor. Cuando llevas tanto tiempo deseando levantarte de la cama, solo un día, con la sensación de tranquilidad y de paz, y ves que por fin llegó, y no solo un día, si no otro y otro y otro…. crees que no puede ser real y que debes estar engañándote de nuevo.
Nos hemos hecho tanto con la idea de que la felicidad es tan sólo un
a utopía, en la que solo algunos son capaces de llegar, que parece que el estado natural del hombre sea la infelicidad, o el estar por estar. Es muy difícil encontrar el punto intermedio de las cosas, y en esta vida actual que vivimos entre prisas, ya no hay tiempo para hacer un alto en el camino y plantearse la existencia. Lo único que me ha servido a mí, para hacer desaparecer esa sensación de infelicidad, es la de no anticiparme a los acontecimientos, pues el futuro no existe, y llegado el momento ya me haré un planteamiento. Tampoco dejo ir mucho los pensamientos más allá de lo que va sucediendo, pues siempre me equivoco cuando hago especulaciones. Poner ilusiones en un futuro solo trae una grave consecuencia, y es el desplome de todos los esquemas. Solo se que vivir el día a día es lo que me aporta la calma, y hoy por hoy es lo único que tengo en la palma de mi mano, el resto, revolotea a mi alrededor, y aún no está a mi alcance.